miércoles, 18 de diciembre de 2019

Porqué los niños deben viajar al extranjero desde pequeños


Para todos los padres una de las acciones que tenemos que intentar inculcar a nuestros hijos desde pequeños es la ilusión de que viajen al extranjero, la pasión por descubrir nuevos lugares y conocer otras culturas. No solo para que ellos experimenten esas nuevas sensaciones, sino también porque está demostrado que viajar aporta una serie de ventajas en la educación de los niños que les ayudarán mucho en el futuro. Les abre la mente y les ayudará en un futuro a mostrar interés en aprender.


De sobra es sabido que los niños son como esponjas y que lo que ven desde pequeños puede ser algo que cuando sean más mayores lo vean como algo normal y lógico. Por ello es muy recomendable que vean como algo normal el relacionarse con otras culturas y personas, incluyendo otras nacionalidades para que así desde pequeños lo vean como algo lógico y no como algo extraño.
Los niños que desde pequeños viajan fuera de su país desarrollan una mayor tolerancia a relacionarse con otras culturas y por supuesto con personas diferentes a lo que tienen en su día a día. Esto es muy importante y apostando por hacer viajes internacionales con los más pequeños de la casa les estaremos ayudando a que vean el mundo con otros ojos. Hay culturas y sociedades que por tradición son más cerradas que otras, como pueden ser las orientales, a quienes todos hemos visto que, cuando viajan, incluso de adultos no se relacionan mucho con el resto de personas. Por lo tanto, estos niños cuando sean mayores les costará más relacionarse con otras personas ya que no lo han hecho desde pequeños, ni lo han visto en sus adultos.
Otro punto positivo de viajar al extranjero es que los niños ganan confianza en sí mismos ya que los que hayan viajado al extranjero independientemente de si ha sido solos o acompañados, han tenido más experiencias en la vida que sus compañeros de clase que no han salido de su zona de confort. Un niño que ha viajado tiene más tolerancia, confianza, auto-estima, respeto a los demás y por supuesto será más independiente. Cuando los viajes han sido a países con un idioma diferente al suyo, todos estos puntos aumentan ya que han sabido salir airosos de situaciones que aparentemente eran más difíciles por el problema del idioma.
Viajar al extranjero además es algo que ayuda a que los niños sean más tolerantes con la comida. Todos sabemos lo difícil que es, a veces, conseguir que los niños prueben nuevos platos. Pero si se encuentran en el extranjero es más probable que tengan que hacerlo por necesidad. Eso les beneficiará ya que cuando vuelvan a su país tendrán menos problemas para probar nuevos platos que hasta ahora quizá habían ignorado. Otro de los beneficios de viajar se encuentra en el desarrollo del afán de exploración, descubrimiento y conocimiento. Los niños que viajan son más curiosos y abren bien sus ojos para descubrirlo todo. Se desarrolla en ellos un sentimiento y unas ganas elevadas de saberlo todo por esos nuevos lugares que visitan y que les apasionan.
Viajar nos hace a las personas más extrovertidas, ya que nos hace ser más abiertos y además podremos aprovechar la ocasión para practicar idiomas. Como el objetivo de muchos padres es que los niños aprendan inglés desde pequeños, ya que es de sobra sabido que el inglés es el idioma universal gracias al cual nos podemos entender con prácticamente cualquier persona en el mundo, viajar al extranjero es una manera de que lo vean con sus propios ojos.
En conclusión, viajar por el mundo tiene grandes ventajas para todos y especialmente para los niños, y es algo que resulta recomendable hacer lo antes posible. Por ello es bueno que lo inculquemos en nuestros hijos, ya sea viajando en familia siempre que sea posible o cuando ya sean un poco más mayores en cursos de verano de grupo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario